La periimplantitis es la principal causa de fracaso de implantes. Síntomas, tratamiento y cómo prevenirla con higiene correcta.
**¿Qué es la periimplantitis y por qué importa?** La periimplantitis es la inflamación e infección del tejido alrededor de un implante dental, el equivalente a la periodontitis pero alrededor del titanio en lugar del diente natural. Si no se trata, destruye el hueso que sostiene el implante hasta el punto de que este se pierde. Estudios recientes estiman que afecta al 20–30% de los pacientes con implantes a los 5–10 años si no siguen un protocolo de mantenimiento adecuado.
**Síntomas que indican periimplantitis.** A diferencia del dolor de muela, la periimplantitis puede ser silenciosa al inicio. Señales de alerta: encía roja, inflamada o que sangra al cepillar alrededor del implante; presencia de pus o sabor metálico; el implante se siente diferente al morder; profundidad de bolsa >4 mm en la revisión del dentista; pérdida de hueso visible en radiografía. Si detectas cualquiera de estas señales, acude al dentista antes de que avance — en etapas tempranas el tratamiento es conservador.
**Factores de riesgo principales.** No todos los portadores de implantes tienen el mismo riesgo. Los factores que aumentan la probabilidad de periimplantitis incluyen: tabaquismo (multiplica por 3 el riesgo), diabetes mal controlada, mala higiene dental, antecedente de periodontitis crónica, bruxismo sin protector nocturno, implantes colocados con poco hueso disponible o sin injerto cuando era necesario. Si tienes alguno de estos factores, el protocolo de revisiones debe ser cada 4 meses, no cada 6.
**Tratamiento de la periimplantitis por etapas.** En estadio inicial (solo inflamación de encía, sin pérdida de hueso): limpieza profesional con curetas especiales para titanio + irrigación con clorhexidina + refuerzo de higiene. En estadio moderado (pérdida de hueso <2 mm): desbridamiento mecánico + láser de diodo o eritritol + antibiótico local. En estadio avanzado (pérdida ósea >2 mm, bolsas profundas): cirugía de acceso para descontaminar la superficie del implante + injerto óseo si hay defecto angular. El objetivo siempre es detener la progresión; en muchos casos se puede salvar el implante si se actúa a tiempo.
**Protocolo de higiene domiciliaria para implantes.** Los implantes no se limpian igual que los dientes naturales. Cepillo de cabezal pequeño o eléctrico + pasta sin abrasivos (sin bicarbonato, sin carbón activado). Hilo dental específico para implantes o superfloss — nunca hilo convencional que pueda deshilacharse bajo la corona. Irrigador bucal (Waterpik) en potencia baja: excelente para limpiar el surco alrededor del implante. Cepillos interproximales del diámetro adecuado. Enjuague con clorhexidina 0.12% los primeros 3 meses post-cirugía, luego solo si hay signos de inflamación. Revisiones profesionales cada 4–6 meses de por vida.
Equipo Médico — Dentista Cuernavaca
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